Los beneficios de dejar de fumar a nivel bucodental

Disminuye de manera evidente el riesgo de cáncer oral. Según algunos estudios, entre cinco y diez años después de abandonar el consumo de tabaco, los antiguos fumadores tienen el mismo riesgo de padecer cáncer oral que una persona que nunca ha fumado.
Disminuye de manera substancial la incidencia de leucoplasia oral e incluso un número significativo de lesiones desaparecerán tras la cesación tabáquica.
Mejoran los sentidos del gusto y del olfato de manera paulatina. La función olfativa de los exfumadores se incrementa según el tiempo transcurrido desde que dejaron de fumar.
Mejorará su aspecto: no aparecerán manchas en los dientes ni mal aliento.
A nivel periodontal:

A las 4 a 6 semanas de abandonar el hábito tabáquico empieza a recuperarse la vascularización de la encía.
Al cabo de un año de dejar de fumar, la encía vuelve a su apariencia y anatomía normales.
Esto facilita, entre otras cosas, un diagnóstico más temprano de las enfermedades periodontales. También mejorará la respuesta a los diferentes tratamientos periodontales, disminuyen las complicaciones y se reduce el riesgo de sufrir periodontitis asociada al tabaco al mejorar la respuesta inmune. Mejorará el pronóstico y por ello, se perderán menos dientes.
A nivel implantológico:

Disminuye el riesgo de fracaso en el tratamiento con implantes.
Se reduce el riesgo de aparición de patología periimplantaria.
1. Grupo de Trabajo de la Sociedad Española de Periodoncia y Osteointegración (SEPA) y el Comité Nacional para la Prevención del Tabaquismo (CNPT). Cesación Tabáquica y Salud Bucal, 2018. Disponible en: https://www.sepa.es/web_update/wp-content/uploads/2018/05/Informe_Tabaco_ok.pdf [Último acceso: Febrero 2022]
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