En individuos susceptibles, la resequedad de la piel puede ser desencadenada o empeorada por factores exógenos o endógenos.1
Los factores exógenos incluyen:1
CONDICIONES CLIMÁTICAS
Ambiente seco y frío, calor seco, exposición al sol
FACTORES AMBIENTALES
Uso de calefacción central y aire acondicionado
HÁBITOS PERSONALES
Lavado frecuente y ciertos productos de higiene y cosméticos
Se ha visto que la concentración de ceramidas difiere según las influencias ambientales, resultando en niveles variables estacionales.2,3

Los factores endógenos incluyen1,4
Enfermedades sistémicas
Afectan principalmente la piel, como la psoriasis o la dermatitis atópica, o afectan la piel de manera indirecta, como la diabetes
Disbalance hormonal
Los cambios producidos, en la menopausia por ejemplo, alteran la producción de lípidos en la piel
Edad
El paso del tiempo produce cambios en la composición y la estructura de la piel, como una disminución en la cantidad de lípidos superficiales
Medicamentos
Varios medicamentos pueden producir resequedad cutánea como consecuencia de su uso (retinoides, diuréticos, agentes hipolipemiantes, tratamiento antineoplásico, entre otros)
Sin importar el factor desencadenante, la utilización de un humectante o emoliente, muestra una rápida mejora en la apariencia de la piel seca, aumentando el contenido de agua, mejorando la elasticidad y flexibilidad de la piel.1,5
FUENTES
1. Uchida Y, Park K. Ceramides in Skin Health and Disease An Update. Am J Clin Dermatol. 2021 Nov 22(6) 853-866.
2. Del Rosso JQ, Levin J. The clinical relevance of maintaining the functional integrity of the stratum corneum in both healthy and disease-affected skin. J Clin Aesthet Dermatol. 2011 Sep;4(9):22-42.
3. Jungersted JM, Agner T. Eczema and ceramides- an update. Contact Dermatitis. 2013 Aug;69(2)-65-71.
4. Li Q, Fang H, Dang E, Wang G. The role of ceramides in skin homeostasis and inflammatory skin diseases. J Dermatol Sci. 2020 Jan; 97 (1)-2-8.