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La hidratación como aliada para una piel sana del bebé

Introducción

La piel es el órgano más grande del cuerpo humano y desempeña un papel importante en la
protección del organismo frente al entorno externo. En el recién nacido (RN), por ejemplo, la piel
desempeña un papel importante en la transición del medio líquido a las condiciones aeróbicas
extrauterinas y madura gradualmente a lo largo de la infancia1.


Por eso es tan importante profundizar en temas relacionados con los cuidados adecuados
para mantener la integridad de la barrera cutánea.

La barrera cutánea del bebé

Incluso después de la fase neonatal, la piel de los bebés sigue siendo especialmente delicada y
vulnerable a diversas afecciones dermatológicas, debido principalmente a la fragilidad de la barrera
cutánea que aún no está completamente desarrollada. La barrera cutánea está formada por capas
de células epiteliales, lípidos y proteínas, y desempeña un papel fundamental en la protección de la
piel frente a la pérdida transepidérmica de agua, así como en la prevención de la entrada de
sustancias alergénicas y/o microorganismos.


La barrera cutánea del bebé es inmadura y aún no está completamente desarrollada, ya que la piel
del bebé es un 30% más delgada que en los adultos2, y puede dañarse fácilmente por diversos
factores, como irritantes físicos y químicos, fricción, humedad, calor y/o frío excesivo. Cuando la
barrera cutánea está dañada, se produce un aumento del contenido de agua transepidérmica
, lo
que da lugar a sequedad cutánea (xerosis), que puede manifestarse como una piel más áspera y
descamada con zonas de hipocromía (blanquecinas), así como hacerla más reactiva
(hiperreactividad cutánea) debido a la mayor facilidad de penetración de los alérgenos, lo que puede
favorecer a la aparición de determinadas afecciones dermatológicas específicas. En este sentido,
una hidratación adecuada es esencial para mantener la salud de la piel del bebé, reforzando la
barrera cutánea (Figura 1)1-5.


La eubiosis cutánea (equilibrio de la microbiota) también es fundamental para el desarrollo
morfofuncional de las capas de la piel que desempeñan una función de barrera, esencial para reducir
la pérdida de agua transepitelial, mantener el pH cutáneo y prevenir las infecciones, especialmente
en esta etapa de la vida en la que se está consolidando la microbiota. Los mecanismos que conducen
a xerosis cutánea, también favorecen la disbiosis cutánea, que se mantiene en un círculo vicioso que
puede interrumpirse hidratando adecuadamente la piel6.

Hidratación y prevención de afecciones dermatológicas

Una adecuada hidratación es esencial para mantener la salud e integridad de la piel del bebé, ya que refuerza la función de barrera de la piel y la hace más resistente a procesos irritativos y/o infecciosos.


La secuencia que se inicia con la inmadurez de la piel del bebé, pasando por el daño de la barrera, la pérdida excesiva de agua y culminando en xerosis e hiperreactividad cutánea, puede justificar la aparición de algunas afectaciones dermatológicas específicas, como la dermatitis irritativa y/o de contacto, especialmente en niños genéticamente predispuestos (Figura 2)1-5, 7.

La dermatitis del pañal es una afección frecuente en los bebés causada por el contacto prolongado de la piel con la orina y las heces, así como por la posibilidad de una reacción al material con el que se fabrican los pañales. Además, la piel húmeda e irritada es más susceptible a las infecciones fúngicas y bacterianas, lo que puede provocar un empeoramiento de estas dermatitis irritativas. En estos casos, el clima, especialmente en los meses de invierno, también influye en la deshidratación de la piel, ya sea por la baja humedad relativa del aire o por el uso de agua más caliente al bañar al bebé, facilitando la aparición de las afecciones dermatológicas mencionadas3,4,8.

La importancia de elegir productos adecuados

Las cremas hidratantes deben ser adecuadas para la piel del niño. La elección de la crema debe ser cuidadosa, con el menor número posible de aditivos, sin fragancia o con una fragancia que sea segura para la piel del bebé para minimizar el riesgo de irritación cutánea1-5, 7, 8.

La importancia de elegir productos adecuados

Las cremas hidratantes deben ser adecuadas para la piel del niño. La elección de la crema debe ser
cuidadosa, con el menor número posible de aditivos, sin fragancia o con una fragancia que sea segura
para la piel del bebé para minimizar el riesgo de irritación cutánea1-5, 7, 8.

Conclusión

La barrera cutánea subdesarrollada del bebé es especialmente vulnerable a la deshidratación y a una serie de afecciones dermatológicas. Una hidratación adecuada puede ayudar a prevenir y tratar estas afecciones proporcionando a la piel la humedad que necesita para mantener su función de barrera cutánea. Es importante elegir productos hidratantes suaves y no irritantes para ayudar a mantener sana y protegida la piel del bebé.